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Edinburg: Estudiantes plasman su historia


Patricia Lopez, El Nuevo Heraldo // 03/31/2011

Inspirados en su experiencia como hijos de migrantes, estudiantes de secundaria de cerca de 10 escuelas del Valle del Río Grande realizaron ayer un taller de escritura de la mano del poeta puertorriqueño Tato Laviera, nacido en Nueva York, quien estuvo en la Universidad de Texas Pan American, en el marco de la semana de FESTIBA.

Al cuestionar al poeta sobre su origen dijo: "Yo radico en Nueva York, pero soy puertorriqueño, he escrito cinco libros y entre las temáticas que presento está el de la vida por mis días de hispanidad, la latinidad, el americanismo, entre otros", dijo el maestro Laviera.

Explicó que los estudiantes migrantes presentes en el taller de escritura estaban tratando de extraer la experiencia de la migración de ellos hacia los campos.

"Es sacar en una historia su máxima experiencia, pues conocemos que la mayoría de ellas son hazañas increíbles", dijo Laviera, quien enfatizó que era muy sabroso escuchar, leer y conocer historias de cada uno de los estudiantes. "Esta es mi tarea principal", aclaró.

Entre los poetas puertorriqueños en Nueva York, Laviera está catalogado como uno de los mejores, es el más bilingüe, el que mejor declama, el que mejor habla de la experiencia negra y el que mejor cierra la brecha entre Puerto Rico y Nueva York.

Francisco Rodríguez, maestro de la escuela secundaria Veterans de Donna, dijo que era un gusto trabajar con estudiantes migrantes.

"Mi grupo está plasmando sus experiencias de migrante y escriben sobre ello desde que los padres salen al norte para los trabajos agrícolas", dijo Rodríguez. "Ellos escriben todo, desde la noche en que van a empacar, la mañana en que salen, y cuando llegan a los trabajos", argumentó el maestro de Donna.

Señaló que la vida de estos estudiantes no era sencilla. "Es muy duro porque ellos se van en abril, aunque algunos estudiantes ya salieron, y regresan hasta noviembre, pero lo más preocupante es que en todo este lapso de casi siete meses los estudiantes pierden muchas clase", dijo.

Sin embargo, aunque los migrantes asistan a otras escuelas en otros estados, ellos de todas maneras tenían que presentar el examen de Evaluación de Conocimientos y Aptitudes de Texas llamado examen (TAKS por sus siglas en inglés), de acuerdo a Rodríguez.


"Los exámenes del estado de Texas los tienen que tomar como quiera aunque anden en Michigan, Florida, o California, por citar algunos lugares", argumentó.

Lamentablemente, dijo Rodríguez, muchos de los estudiantes no pasan los exámenes.

"Esto es lo que ocurre cuando son hijos de padres campesinos, tienen mucha inestabilidad, aunque también existe el otro lado de la moneda, ya que muchos estudiantes logran terminar una carrera universitaria y son exitosos en la vida, hay que admirarse", comentó.


Brenda Alanís, estudiante de 7mo grado de la secundaria AP Solís de Donna, narró en su hoja de trabajo que lo más terrible de sus inicios como estudiante sucedió en una escuela de Harlingen a donde asistió, la gente o los maestros no confiaban en ella.


"Cuando yo vivía en Harlingen y fui a la escuela primaria, nadie de los maestros creía en mi, era una sensación de inseguridad, aparte tener que saber que mi familia sufría mucho en los campos", dijo Alanís, recordando parte de su historia.


"Ahorita mi papá está en Indiana trabajando. Yo este año me quedaré en el Valle pues quiero continuar estudiando ya que mi sueño es ir a la universidad y ser una bióloga marina ", expresó la joven.