Portfolio Entry 6 - Traducción Legal
La Fundación Nacional para la Epilepsia patrocina el Fondo para la Defensa Legal de los Epilépticos. Gracias a la labor del Fondo, existen múltiples recursos para aquellas personas que han sido discriminados a causa de su condición. Traduzca el siguiente fragmento que explica el derecho de un padre epiléptico en obtener la custodia de un hijo menor de edad.
Progress has been made in the area of parents with disabilities being awarded custody of their children. Several courts have ruled that a parent's disability, including epilepsy, cannot be the sole basis upon which custody is denied. This trend is particularly encouraging for people with epilepsy since it is rare that a parent's epilepsy will warrant denial of custody. People with epilepsy are often far more handicapped by other people's attitudes toward them than by their epilepsy. Custody decisions involving a parent with epilepsy should, therefore, be made on an individualized basis. Factors to consider in making a determination include the type of seizure, the degree of control, the frequency of seizures, whether there is a warning period (aura), whether the person is disoriented following a seizure and how long a recovery period is involved, if the seizures tend to occur at a particular time of day or if there appear to be certain precipitating causes, and how reliable the person is in taking prescribed anticonvulsant medication. Since these factors tend to combine in a unique way in each person it is important that generalized decisions not be made solely based on the fact that a person has epilepsy. It is important to examine what effect, if any, a person's seizures may have on his or her ability to care for children. The treating neurologist, who has the most information about the type(s) of seizures, the degree of control, and the effect that the person's seizures may have on the ability to function and care for a child, would provide help in this regard. Detailed information on the person's seizures is also important because the issue of a parent harming a child during a seizure is often raised. While violent or hazardous behavior rarely occurs during a seizure, it will be important for the individual to be prepared to counter this argument. Another issue that may be raised is the effect that observing a parent's seizure may have on a child. There is not very much information available on this subject. Courts may assume harm based upon a misunderstanding and unfounded fear of epilepsy. There is no scientific or psychological evidence that the witnessing of a seizure is bad for a child. One article reports that children who are dealt with openly about their parent's condition and who have been prepared for the possibility of a seizure are able to deal with the event better than children from whom this information has been withheld. This article is found at Lechtenberg, R. and Akner, L., "Psychologic Adaptation of Children to Epilepsy in a Parent," 25 Epilepsia 40 (l984). It is also important to demonstrate how a parent with active seizures is able to care for a child, especially if the child is very young. For example, individuals with active seizures who must be alone with infants will often develop specialized childcare routines that do not place the child at risk; such as diapering a baby on the floor, or bathing a child with a washcloth instead of placing it in a tub filled with water. Expert testimony on all of these issues is essential at a custody hearing, especially where it is anticipated that misinformation about epilepsy may be presented. Counsel for the parent with epilepsy should also be prepared to produce evidence about epilepsy itself in order to insure that the trier of fact understands basic facts about the condition and its manifestations.

Esta tendencia es particularmente motivada para personas con epilepsia puesto que es raro que la epilepsia de un padre autorizará la negación de la custodia. La gente/personas con la epilepsia es a frecuentemente lejana perjudicada más por las actitudes de la gente hacia ellas que por su epilepsia. Las decisiones de la custodia que implican a un padre con epilepsia se deben, por lo tanto, tomar en una base individualizada. Los factores a considerar en la fabricación de una determinación incluyen el tipo de asimiento, el grado de control, la frecuencia de asimientos, si hay un período amonestador (aureola), si desorientan a la persona después de un asimiento y cuánto tiempo un período de la recuperación está implicado, si los asimientos tienden para ocurrir en una hora particular o si aparecen ser ciertas causas de la precipitación, y cómo es confiable la persona consiste en tomar la medicación prescrita el anticonvulsivo. Puesto que estos factores tienden para combinar de una manera única en cada persona es importante que las decisiones generalizadas no ser hecho basado solamente en el hecho de que una persona tiene epilepsia.
Es importante examinar qué efecto, si lo hay, los asimientos de una persona pueden tener en su capacidad de cuidar para los niños. El neurólogo que trata, que tiene la mayoría de la información sobre los tipos de asimientos, el grado de control, y el efecto que los asimientos de la persona pueden tener en la capacidad de funcionar y el cuidado para un niño, proporcionaría ayuda en este respeto. La información detallada sobre los asimientos de la persona es también importante porque la aplicación un padre que daña un niño durante un asimiento se plantea a menudo. Mientras que el comportamiento violento o peligroso ocurre raramente durante un asimiento, será importante que el individuo sea preparado para contradecir esta discusión.
Otra edición que puede ser planteada es el efecto que la observación del asimiento de un padre puede tener en un niño. No hay mucha información disponible en este tema. Las cortes pueden asumir el daño basado sobre un malentendido y un miedo infundado de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el atestiguar de un asimiento es malo para un niño. Un artículo divulga que los niños que se ocupan abiertamente alrededor de la condición de su padre y que ha estado preparado para la posibilidad de un asimiento pueden ocuparse del acontecimiento mejor que los niños de quienes se ha retenido esta información. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., “adaptación sicológica de niños a la epilepsia en un padre,” 25 Epilepsia 40 (l984).
Es también importante demostrar cómo un padre con asimientos activos puede cuidar para un niño, especialmente si el niño es muy joven. Por ejemplo, los individuos con los asimientos activos que deben estar solos con los infantes desarrollarán a menudo las rutinas especializadas del cuidado de los niños que no colocan a niño a riesgo; por ejemplo diapering a un bebé en el piso, o bañar a un niño con un washcloth en vez de ponerlo en una tina llenó de agua.
El testimonio experto en todas estas ediciones es esencial en una audiencia de la custodia, especialmente a donde se anticipa que la información falsa sobre epilepsia puede ser presentada. Los consejos para el padre con epilepsia se deben también preparar para producir la evidencia sobre epilepsia sí mismo para asegurar que el más trier del hecho entiende hechos básicos sobre la condición y sus manifestaciones.
Es importante examinar qué efecto tienen las convulsiones en la persona, para saber la abilidad que tiene para cuidar de los niños. El neurólogo tratante, quien tiene más información sobre el tipo de las convulsiones, el grado de control, y el efecto que las convulsiones de la persona pueden tener sobre la capacidad de funcionar y el cuidado de un niño, sería proporcionar ayuda a este respecto. La información detallada sobre las incautaciones de la persona también es importante por la cuestión de que un padre pueda perjudicar a un niño durante una convulsion. Mientras que el comportamiento violento o peligroso rara vez ocurre durante un ataque, será importante para el individuo que se prepare para hacer frente a este argumento.
Otra cuestión que puede plantearse es el sentido de la observación que el padre pueda tener sobre el niño. No hay mucha información disponible en este tema. Las cortes pueden suponer un daño basado en el miedo a la incomprensión y carece de fundamento de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que la presesnsia de un niño en una convulsión sea malo para el.. Un artículo da cuenta de que los niños que se tratan abiertamente acerca de la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque son capaces de tratar con el evento mejor que los niños a las que esta información se ha ocultado. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., "psicológicos de adaptación de los Niños con Epilepsia en un padre.”
También es importante demostrar cómo un padre con convulsiones es capaz de cuidar de un hijo, especialmente si el niño es muy pequeño. Por ejemplo, individuos con ataques activos deben estar a solas con niños para desarrollar rutinas especiales de atención infantil que no ponga al menor en situaciónes con riesgo, tales como cambiar los pañales a un bebé en el suelo, o el baño a un niño con una toalla en lugar de colocarlo en un bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre todos estos temas son esenciales en una audiencia de custodia, sobre todo cuando se prevé que la información errónea acerca de la epilepsia puede presentarse. El abogado de los padres con epilepsia también debe estar preparado para presentar pruebas acerca de la epilepsia, con el fin de asegurar que los hechos y que entiendan los hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
La tendencia es particularmente para personas con epilepsia ya que es raro que los padres con epilepsia se justifiquen la negación de la custodia. Personas con epilepsia a menudo son más limitadas por actitudes de las personas hacia ellos que por la propia epilepsia. Decisiones de custodia incluyen lo que un padre con epilepsia debe de hacer, por tanto, hacerse de forma individualizada. Factores a considerar en hacer una determinación incluyen los tipos de convulsiones, el grado de control, la frecuencia de convulsiones, si es que existe un periodo de aviso, dependiendo si la persona se encuentra desorientada después de un ataque y que tanto tiempo implicado en la recuperación, si la crisis tiende a ocurrir en un tiempo particular del día o si no parece ciertas causas precipitantes, y que tan confiable es la persona en tomar la medicina para anticonvulsivos. Ya que estos factores tienden a ser combinados en una manera única en cada persona es importante realizar decisiones no dependiendo solamente que una persona tenga epilepsia.
Es importante examinar que efecto, si hay alguno, la crisis que alguna persona pueda tener sobre su capacidad para cuidar a su hijo/a. El neurólogo, quien tiene la mayor información sobre los tipos de convulsiones, el grado de control, y el efecto que los ataques puedan tener en la capacidad de cuidar a un niño/a, sería proporcionar ayuda a esta persona. Información detallada en las convulsiones de la persona es también importante por la cuestión de un padre lastimando a un niño/a durante la convulsión se plantea a menudo. Aunque un comportamiento violento o peligroso ocurre raramente durante un ataque, será importante para el individuo que será preparado con este argumento.
Otra cuestión que puede ser planteada es el efecto que problema puede causar observar a un padre teniendo un ataque. No hay mucha información al alcance para este tema. Los tribunales puede asumir el daño basado en el miedo a la incomprensión y carecimiento de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que ser testigo de una convulsión es malo para un niño. Un artículo informa que los niños que tratan abiertamente acerca de la condición de sus padres y que han sido preparados para una posibilidad de un ataque son capaces de tratar mejor con el evento que a los niños que se les oculta esta información. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., “psicológicos de adaptación de los Niños con Epilepsia en un padre,” 25 Epilepsia 40 (1984).
También es importante demostrar como un padre con ataques activos es capaz de cuidar a un niño, especialmente si es niño/a es muy joven. Por ejemplo, individuos con ataques activos quienes tienen que estar solos con niños a menudo realizan rutinas que no pongan al niño/a en riesgo, tales como cambiar el pañal en el suelo, o bañar a un niño con una toalla en lugar de colocarlo en una bañera llena de agua.
Testimonios de expertos en todos estos casos es esencial a una audiencia de custodia, especialmente cuando se prevé que la información errónea acerca de la epilepsia puede presentarse. El abogado de los padres con epilepsia también tiene que estar preparado para presentar pruebas acerca de solo la epilepsia en orden para asegurar que el verificador de los hechos básicos sobre las condiciones y manifestaciones.
Esta decisión es particularmente favorecida por los padres con epilepsia ya que es raro que a un padre se le niegue la custodia de sus hijos solo porque sufre de epilepsia. Las personas con epilepsia son particularmente mas debilitadas por otras personas que a que la enfermedad misma. La decisión de la custodia involucrando al padre debe de ser en bases individuales y no de las cortes. Factores para considerar la determinación de la custodia incluyen las clases de convulsiones, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si hay signos indicativos de ataques, si la persona esta desorientada después de un ataque y en cuanto tiempo se recupera, si las convulsiones parecen a cierto tiempo y si la persona es suficientemente responsable para tomar sus medicaciones responsablemente. Ya que estas cosas tienden a combinarse en una manera única en cada persona, es importante reconocer que las decisiones no deben de ser solo en el hecho de que la persona sea epiléptica.
Es importante examinar el efecto (si hay alguno) de las convulsiones afectando a una persona y si pueden tener la habilidad de cuidar a los hijos. El neurólogo de la persona tiene la información más adecuada que ayudaría en este tema sobre las clases de convulsiones, el grado de control, y el efecto que las convulsiones puedan tener en la habilidad de funcionar y cuidar a un hijo. Información detallada sobre las clases de convulsiones que un padre tenga serian necesarias para enseñar en corte en caso de que surja el tema donde un hijo es lesionado durante una convulsión. Convulsiones peligrosas o violentas son raras pero es recomendable que esté preparado para discutir esto en corte si esta discusión saliera.
Otro problema que pueda sobre salir seria el impacto a los hijos al ver las convulsiones de un padre. El problema es que no hay mucha información disponible en este tema. Las cortes pueden asumir un daño al hijo basado en un mal entendimiento o miedo a la epilepsia. No hay evidencia sicóloga o científica que sugiera que el mirar una convulsión en progreso es malo para un hijo. Un articulo reporto que niños que han sido introducidos a la epilepsia de la cual sufren sus padres, son mas entendedores y saben cómo comportarse mejor ante una convulsión que a los niños que no se les dice nada sobre la epilepsia afectando sus padres.
Es importante demostrar como un padre con convulsiones puede proveer para su hijo, especialmente si el hijo es un bebe. Por ejemplo, individuos con convulsiones tienen que inventar rutinas especializadas que no pongan a sus hijos al riesgo; como cambiar los pañales en el piso, o bañar el niño con un trapo mojado en lugar de bañarlo en una tina de agua.
Un testimonio por un experto es necesario en una aparición en corte especial mente porque puede haber información falsa presentada sobre la epilepsia. El abogado del padre con epilepsia debe de preparar y producir evidencia sobre la epilepsia para asegurar que la oposición entienda la información básica sobre la condición y sus manifiestos.
Esta tendencia es particularmente alentador para las personas con epilepsia ya que es raro que la epilepsia de los padres niegue la custodia de sus hijos. Las personas con epilepsia normalmente están discapacitas mucho más por las actitudes de los demás hacia ellos que por su epilepsia. Las decisiones de la custodia que involucra a los padres con epilepsia deben, por tanto, hacerse de forma individualizada. Los factores que se consideran para determinar una decisión incluye el tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si existe un período de aviso (aura), si la persona está desorientada después de un ataque y que tan largo esta envuelto el período de recuperación , si las crisis tienden a ocurrir en un cierto tiempo del día o si hay ciertas causas precipitantes, y qué tan confiable es la persona en tomar la medicación anticonvulsiva. Como estos factores tienden a combinar de una manera única en cada persona es importante que las decisiones no dependan solamente en el hecho de que una persona tiene epilepsia.
Es importante examinar el efecto, si las hay, las convulsiones de una persona puedan tener sobre la capacidad de cuidar a sus niños. El Neurólogo, quien tiene más información sobre el tipo de convulsiones, el grado de control, y el efecto de las convulsiones de una persona puedan tener sobre la habilidad para funcionar y cuidar de un niño, ayudaría en este aspecto. La información detallada sobre las convulsiones de la persona también es importante porque la cuestión de un padre perjudicando a un niño durante una convulsión se plantea frecuente. Mientras que el comportamiento violento o peligroso rara vez ocurre durante un ataque, será importante para el individuo que se prepare para hacer frente a este argumento.
Otra cuestión que puede plantearse es el efecto de la observación del crisis de un padre pueda tener en el niño. No hay información disponible en gran medida de este tema. Cortes pueden suponer un daño basado en el malentendido y el miedo de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el testimonio de una convulsión es malo para un niño. Un artículo dice que los niños que se tratan abiertamente acerca de la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque son capaces de tratar con el evento mejor que los niños a las que esta información se ha ocultado. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., "Adaptación psicológica de los Niños con Epilepsia en un padre," 25 Epilepsia 40 (l984).
También es importante demostrar cómo un padre con ataques seguidos es capaz de cuidar de un hijo, especialmente si el niño es muy pequeño. Por ejemplo, los individuos con crisis seguidos que deben estar a solas con bebés normalmente desarrollan rutinas especializadas de atención infantil que no ponga al menor en situación de riesgo, tales como cambiar los pañales a un bebé en el suelo, o bañar al bebé con una toalla mojada en lugar de colocarlo en un bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre todos estos temas es esencial en una audiencia de custodia, sobre todo cuando se prevé que la información errónea acerca de la epilepsia puede presentarse. El abogado de los padres con epilepsia también debe estar preparado para presentar pruebas acerca de la epilepsia para asegurar que el verificador de los hechos entienda los hechos básicos sobre la condición y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente alentadora para las personas con epilepsia ya que es raro que esta enfermedad tratable de los padres pueda justificar la negación de la custodia. Es mucho más frecuente que la gente con epilepsia se encuentre limitada por las actitudes de los demás hacia ellos que por la epilepsia. A consecuencia, las decisiones de custodia que involucran a un padre con epilepsia se deben hacerse de forma individualizada. Unos factores que se deben considerar al formar una determinación incluyen el tipo de convulsión, el nivel de control que existe durante el ataque, si existe un periodo de aviso (aura), si la persona sufre desorientación después de un ataque, el tiempo que se necesita para un periodo de recuperación, si las crisis tienden ocurrir en momentos particulares durante el día, o si parecen existir causas que precipitan los ataques, y que tan responsable es la persona para tomar sus medicamentos anti-convulsivos. Ya que estos factores tienden combinarse de diferente manera en cada persona, es importante no formar decisiones generalizadas basadas únicamente en el hecho de que una persona fue diagnosticada con epilepsia.
Es importante que efecto, si hubiere, tienen las convulsiones de una persona en su capacidad para cuidar a los niños. El neurólogo encargado de el paciente, que tiene más información sobre el tipo de convulsiones, el nivel de control, y el efecto que las convulsiones pueden tener sobre la capacidad de funcionar y cuidar a un niño, sería de gran ayuda en este aspecto. La información detallada de las convulsiones de la persona también es importante porque frecuentemente surge la cuestión de un padre causándole daño a su hijo durante un ataque. Aunque el comportamiento violento o peligroso ocurre raramente durante un ataque, será importante para el individuo prepararse para argumentar este punto.
Otra cuestión que pueda surgir es el efecto que pueda tener la observación de un ataque epiléptico de un padre en un niño. No hay mucha información disponible sobre este tema. Los tribunales podrían suponer un daño basado en una falta de comprensión y miedo a la epilepsia. No existe evidencia científica o psicológica que observar un ataque epiléptico puede ser dañino para los niños. Un artículo demuestra que los niños que tratan abiertamente con la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque pueden tratar con el evento mejor que los niños a los que se les oculta la información. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., “Adaptación Psicológica de los Niños a la Epilepsia en un Padre,” 25 Epilepsia 40 (1984).
También es importante demostrar como un padre con una epilepsia activa es capaz de cuidar a un niño, especialmente si es un niño pequeño. Por ejemplo, los individuos con ataques activos que tienen que estar solos con los bebes frecuentemente desarrollan rutinas especializadas de cuidado que no arriesgan al niño; como cambiar los panales en el suelo, o bañar al niño con toallas en vez de dentro de una bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre estos temas son esenciales en una audiencia de custodia, especialmente cuando se anticipa una presentación de información errónea acerca de la epilepsia. El abogado del padre con epilepsia también debe estar preparado para producir evidencia sobre la epilepsia en sí, para asegurar que el verificador entienda hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente alentador para las personas con epilepsia ya que es raro que la epilepsia de los padres se justifican la denegación de la custodia. Las personas con epilepsia menudo se encuentran limitadas mucho más por las actitudes de los demás hacia ellos que por su epilepsia. las decisiones de custodia que implica a los padres con epilepsia deben, por tanto, hacerse de forma individualizada. Los factores a considerar para tomar una determinación incluyen el tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si existe un período de aviso (aura), si la persona está desorientada después de un ataque y el tiempo que un período de recuperación está implicado, si las crisis tienden a ocurrir en un momento determinado del día o si no parece que ciertas causas precipitantes, y qué tan confiable es la persona en tomar la medicación prescrita anticonvulsivos. Como estos factores tienden a combinar de una manera única en cada persona es importante que las decisiones no dependen solamente generalizada basada en el hecho de que una persona tiene epilepsia.
Es importante examinar qué efecto, si las hubiere, las convulsiones de una persona pueden tener sobre su capacidad para cuidar de los niños. El neurólogo tratante, quien tiene más información sobre el tipo (s) de las convulsiones, el grado de control, y el efecto que las convulsiones de la persona pueden tener sobre la capacidad de funcionar y el cuidado de un niño, sería proporcionar ayuda a este respecto. La información detallada sobre las incautaciones de la persona también es importante porque la cuestión de un padre perjudicar a un niño durante una convulsión se plantea a menudo. Mientras que el comportamiento violento o peligroso rara vez ocurre durante un ataque, será importante para el individuo que se prepare para hacer frente a este argumento.
Otra cuestión que puede plantearse es el sentido de que la observación de incautación de un padre pueda tener en el niño. No hay información disponible en gran medida de este tema. Los tribunales pueden suponer un daño basado en el miedo a la incomprensión y carece de fundamento de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el testimonio de una convulsión es malo para un niño. Un artículo da cuenta de que los niños que se tratan abiertamente acerca de la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque son capaces de tratar con el evento mejor que los niños a las que esta información se ha ocultado. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., "psicológicos de adaptación de los Niños con Epilepsia en un padre," 25 Epilepsia 40 #l984#.
También es importante para demostrar cómo un padre con crisis de activo es capaz de cuidar de un hijo, especialmente si el niño es muy pequeño. Por ejemplo, los individuos con crisis de activos que deben estar a solas con niños a menudo desarrollan rutinas especializadas de atención infantil que no ponga al menor en situación de riesgo, tales como cambiar los pañales a un bebé en el suelo, o el baño a un niño con una toalla en lugar de colocarlo en un bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre todos estos temas es esencial en una audiencia de custodia, sobre todo cuando se prevé que la información errónea acerca de la epilepsia puede presentarse. El abogado de los padres con epilepsia también debe estar preparado para presentar pruebas acerca de la epilepsia en sí con el fin de asegurar que el verificador de los hechos entiende hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
Esto en particular es alentador para los padres con epilepsia ya que es raro que la epilepsia del padres justifique la negación de la custodia. La gente con epilepsia muchas veces son aun mas desparasitados por las actitudes de la gente asea ellos que la propia enfermedad. Decisiones sobre las custodia involucrando a un padre con epilepsia debe ser hecho en basis individuales. Factores que son considerados en hacer una determinación incluyen :
Tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si hay un punto de aviso, si la persona es desorientada después del ataque, y cuanto es el periodo de recuperación, cuanto se puede confiar en la persona en que se tome el medicamento anticonvulsivo. Ya que estos factores tienen a combinarse de una manera única en cada persona es importante que las decisiones generalizadas no se basadas exclusivamente en el hecho de que la persona tiene epilepsia.
En caso, es importante examinar el efecto que puede tener el ataque de una persona hacia la habilidad de cuidar al niño. El neurólogo tratante, que es el que tiene mas información sobre todos los tipos de convulsiones, el grado de control, el efecto que el ataque de la persona pueda tener en la funcionamiento y el cuidado del niño, el puede provenir ayuda en respecto a estos puntos. Información detallada sobre el ataque de la persona también es bien importante porque el tema de que un padre perjudique a su hijo durante un ataque la mayoría de las veces es levantado. La conducta peligrosa o violenta en raras ocasiones ocurren durante un ataque, es importante que el individuo este preparado para pelear este argumento.
Otro de los temas que podrían venir es el efecto que tiene el niño al observar los ataques del padre. No hay mucho información disponible sobre este tema. Los tribunales pueden asumir peligro basado en la incomprensión y miedo infundado de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que ser testigo de un ataque es malo para un niño. Un articulo reporto que los niños que han tratado abiertamente acerca de la condición de sus padres y que han sido preparado para la posibilidad de un ataque son capacitados de tratar con el evento mejor que a los niños que esta información se les a ocultado. Este articulo puede encontrado en Lechtenberg, R. y Akner, L., “Psychologic Adaptation of Children to Epilepsy in a Parent,” 25 Epilepisia 40 (1984)
Es también importante demostrar como un padre con convulsiones activas puede cuidar de un niño, especialmente si el niño es pequeño. Por ejemplo, individuales con convulsiones activas que tienen que estar solo con el pequeño muchas de las veces desarrollan rutinas especializadas de puericultura que no pone al niño en riesgo; como cambiando de pañal en el piso, bañar con una toallita en lugar de colocar al niño en una tina llena de agua.
Testimonio experto en todas estas cuestiones es esencial en una audiencia de custodia, especialmente donde es anticipado la desinformación sobre la epilepsia puede ser presentada. El abogado de el padre con epilepsia tiene que estar preparado para producir evidencia sobre la epilepsia en si misma en forma que asegure que el verificador de los hechos entienda los hechos básicos sobre la condición y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente alentador para las personas con epilepsia ya que es raro que la epilepsia de los padres se justifica la denegación de la custodia. Las personas con epilepsia a menudo se encuentran limitadas mucho más por las actitudes de los demás hacia ellos que por su propia epilepsia. Las decisiones custodiales que implican a los padres con epilepsia deben, por lo tanto, hacerse de forma individualizada. Los factores a considerar en determinar una decisión incluyen el tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si existe un período de aviso (aura), si la persona está desorientada después de un ataque y el tiempo que un período de recuperación está implicado, si las crisis tienden a ocurrir en un momento determinado del día o si aparecen ciertas causas precipitantes, y qué tan confiable es la persona en tomar el medicamento anticonvulsivo. Puesto que estos factores tienden a combinar de una manera única en cada persona es importante que las decisiones generalizadas no sean basadas solamente en el hecho de que una persona tenga epilepsia.
Es importante examinar qué efecto, si hay alguna, la convulsión de una persona pueda tener sobre su capacidad para cuidar a los niños. El neurólogo tratante, que tiene más información sobre el tipo (s) de convulsiones, el grado de control, y el efecto que las convulsiones de la persona puedan tener sobre la capacidad de funcionar y el cuidado de un niño, sería proporcionar ayuda en este respecto. Información detallada sobre las convulsiones de la persona también es importante porque la cuestión de un padre en perjudicar a un niño durante una convulsión es mas alta. Mientras que el comportamiento violento o peligroso raramente ocurre durante un ataque, será importante para el individuo que se prepare para enfrentar este argumento.
Otra cuestión que puede ser incrementada es el sentido de que la observación de la convulsión de un padre pueda tener en el niño. No hay mucha información disponible en este tema. Las cortes pueden asumir el daño basado sobre un malentendido y un miedo infundado de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el atestiguar de una convulsión es mala para un niño. Un artículo divulga que los niños que se tratan abiertamente alrededor de la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque son capaces de tratar con el evento mejor que los niños a las que esta información se le ha ocultado. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., "Adaptación Sicológica de Niños a la Epilepsia de un Padre," 25 Epilepsia 40 (l984).
También es importante demostrar cómo un padre con convulsiones activas es capaz de cuidar de un hijo, especialmente si el niño es muy joven. Por ejemplo, los individuos con convulsiones activas que deben estar a solas con niños a menudo desarrollan rutinas especializadas de atención infantil que no pongan en riesgo al niño, tales como cambiar los pañales a un bebé en el suelo, o el baño a un niño con una toalla en lugar de colocarlo en un bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre todos estos temas es esencial en una audiencia de custodia, sobre todo cuando se anticipa que la información falsa acerca de la epilepsia pueda presentarse. El abogado de los padres con epilepsia también debe estar preparado para presentar pruebas acerca de la epilepsia en sí con el fin de asegurar que el verificador de los hechos entiende hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente animadora para las personas con epilepsia ya que es raro que la epilepsia de un padre garantice la negación de la custodia. Personas con epilepsia son mas deshabilitados por la actitud de otras personas hacia ellos, que su enfermedad de epilepsia. Decisiones de custodia incluyendo a padres con epilepsia deben ser hechas individualmente. Factores que se consideran en determinando incluyen el tipo de convulsiones, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si hay un punto de aviso, si la persona está desorientada después de un ataque y el tiempo en un período de recuperación involucrado, si las convulsiones tienden a ocurrir en un momento determinado del día o si parece que hay ciertas causas precipitantes, y que tan confiable es la persona en estar tomando el medicamento anticonvulsivo prescribido. Como estos factores tienden a combinarse en una forma única en cada persona es importante que las decisiones generalizadas no sean hechas basadas exclusivamente en el hecho de que la persona tiene epilepsia.
Es importante examinar que efecto, si hay alguno, las convulsiones de una persona puede tener en su habilidad de cuidar a su hijo. El neurólogo tratante, quien tiene más información sobre el tipo(s) de convulsiones, punto de control, y el efecto que las convulsiones de una persona pueden tener en su habilidad de funcionar y cuidar de un niño, proporcionará ayuda en este sentido. Información detallada sobre las convulsiones de una persona también son importantes porque el tema de un padre dañando a un niño durante una convulsión se plantea a menudo. Mientras que el comportamiento violento o peligroso raramente ocurre durante una convulsión, será importante para el individuo que se prepare para hacer frente a este argumento.
Otra cuestión que puede plantarse es el efecto que puede tener un hijo cuando ve la convulsión del padre. No hay mucha información disponible de este tema. La corte puede suponer el daño basado en el malentendido y el temor infundado de la epilepsia. No hay pruebas científica o psicológica que demuestren que el testimonio de una convulsión es malo para un niño. Un articulo reporta que los niños que se tratan abiertamente acerca de la condición de sus padres y quienes han sido preparados para la posibilidad de las convulsiones son capaces de enfrentar el evento mejor. Este articulo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., "Adaptación psicológica de los Niños con Epilepsia en un padre," 25 Epilepsia 40 (l984).
También es importante que se demuestre como un padre con convulsiones activas es capaz de cuidar a un hijo, especialmente si el niño es muy pequeño. Por ejemplo, individuos con convulsiones activas que van a estar a solas con niños desarrollan rutinas especializadas de atención infantil que no ponga al niño en riesgo; como cambiándole el panal a un bebe en el suelo, o bañando a un niño con una toallita envés de poner al niño en una tina llena de agua.
Un testimonio de expertos en todas estas cuestiones es esencial en una audiencia de custodia, especialmente cuando se prevé que la información errónea acerca de la epilepsia puede presentarse. el abogado de los padres con epilepsia también debe estar preparado para presentar pruebas sobre la epilepsia solamente en orden para asegurar que el verificador de los hechos entiende los hechos básicos sobre la condiciones y manifestaciones.
Esto es particularmente muy alentador para la gente con epilepsia ya que es raro que por la epilepsia de los padres se les niegue la custodia. La gente con epilepsia es mas deshabilitada por la actitud de la gente que por la misma enfermedad. La decisión sobre la custodia que involucra un padre con epilepsia debe ser echo en forma individualizada. Los factores a considerar para tomar una determinación incluyen el tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de las conclusiones, si existe un período de aviso (aura), si la persona está desorientada después de un ataque y el tiempo que un período de recuperación está implicado, si las crisis tienden a ocurrir en un momento determinado del día o si no parece que ciertas causas precipitantes, y qué tan confiable es la persona en tomar la medicación prescrita anticonvulsivos.ya que estos factores tienden a combinarse en una forma diferente en cada persona es importante que las decisiones generalizadas no sean basadas solamente en que la persona tiene epilepsia.
Es importante examinar el efecto que la crisis pueda tener en la habilidad de cuidar a un niño. El neurólogo encargado, que tiene mas información sobre los tipos de convoluciones, el grado de control, y el efecto que la persona pueda tener en la habilidad de cuidar a un niño, puede ayudar en este caso. Información detallada sobre la crisis de la persona es muy importante porque la probabilidad de que el padre le haga daño al niño durante la crisis es alta. Aunque la violencia es muy rara durante la crisis, es importante que el individuo este preparado para cualquier cosa.
Otro problema que pueda ser elevado es el efecto de ser testigo de una crisis epiléptica a sus padres pueda causar en los niños. No hay mucha información disponible sobre el tema. Los tribunales pueden asumir daño basado en un mal entendido de epilepsia. No hay evidencia científica ni psicología que estar de testigo en un ataque pueda ser malo para los niños. Un articulo reporto que los niños están consientes de la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque son capacitados de tratar con el evento mejor que a los niños que esta información se les a ocultado. Este articulo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., “Adaptación Psicológica de los Niños a la Epilepsia en un Padre,” 25 Epilepsia 40 (1984).
También es importante demostrar como un padre con crisis epilépticas activas puede hacerse cargo de un niño especialmente si el niño es muy chico. Por ejemplo, los individuos con convoluciones activas que deben estar asolas con un bebe crean una rutina especial para el cuidado del niño para que no corra riesgos; como cambiar el pañal en el suelo y bañarlo con un trapo mojado en lugar de meterlo a una tina con agua.
Testimonios de expertos en todos estos casos es esencial a una audiencia de custodia, especialmente cuando esta anticipado mala información sobre la epilepsia. El abogado del padre con epilepsia también debe ser preparado para producir evidencia sobre la epilepsia para asegurar que las personas entiendan sobre los factores básicos sobre la enfermedad y sus detalles.
Esta tendencia es particularmente motivante para las personas con epilepsia ya que es raro que la epilepsia de los padres se justifica la negación de la custodia. Las personas con epilepsia son más desabilitados por las actitudes de los demás hacia ellos que por su misma epilepsia. Las decisiones de custodia que involucra a los padres con epilepsia deben, por lo tanto, hacerse de forma individualizada. Los factores a considerar para toma una determinación incluyen el tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de los ataques, si existe un período de aviso (aura), si la persona esta desorientada después de un ataque y el tiempo que un período de recuperación está implicado, si las crisis tienden a ocurrir en un momento determinado del día o si no parece que ciertas causas precipitantes, y qué tan confiable es la persona en tomar la medicación anticonvulsivos. Como estos factores tienden a combinar de una manera única en cada persona es importante que las decisiones generalizadas no dependan solamente basadas en el hecho de que una persona tiene epilepsia.
Es importante examinar qué efecto, si tiene, las convulsiones de una persona pueden tener sobre su capacidad para cuidad sus niños. El neurólogo, quien tiene más información sobre el tipo(s) de las convulsiones, el grado de control, y el efecto que los ataques de la persona pueden tener sobre la capacidad de funcionar y el cuidado de un niño, ayudara a este respecto. Información detallada sobre las convulsiones de la persona también es importante porque la cuestión de un padre perjudicar a un niño durante un ataque se plantea a menudo. Mientras que el comportamiento violento o peligroso rara vez ocurre durante una crisis epiléptica, será importante para el individuo que se prepare para hacer frente a este argumento.
Otra cuestión que puede plantearse es el efecto de que la observación de un ataque de un padre pueda tener en el niño. No hay tanta información disponible sobre este tema. Las cortes pueden suponer un daño basado en el miedo al malentendido y el temor infundado de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el testimonio de una convulsión es malo para un niño. Un artículo dice que los niños que se tratan abiertamente acerca de la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de una convulsión son capaces de tratar con el evento mejor que los niños a las que esta información se ha ocultado. Este articulo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., “Psychologic Adaptation of Children to Epilepsy in a Parent,” 25 Epilepsia 40. (1984).
También es importante demostrar como un padre con ataques activos puede cuidar a un niño, especialmente si el niño es chiquito. Por ejemplo, los individuos que tienen convulsiones activos que deben estar a solas con niños desarrollan rutinas especializadas de atención infantil que no ponga al niño en una situación de riesgo; como cambiar pañales a un bebé en el piso, o bañar a un niño con una toalla en lugar de colocarlo en una bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre todos estos temas es esencial en una audiencia de custodia, cuando se prevé que la información errónea acerca de la epilepsia puede presentarse. El abogado de los padres con epilepsia también debe estar preparando para presentar pruebas acerca de la epilepsia con el fin de asegurar que el verificador de los hechos entiende hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
Esta tendencia anima particularmente a las personas con epilepsia, porque es raro que la epilepsia de un padre asegure el negamiento de custodia. Las personas con epilepsia son mas perjudicadas por el comportamiento de otras personas que por la epilepsia. Por lo tanto, las decisiones de custodia que involucran a los padres con epilepsia, deberían de hacerse en una base individual. Los factores de consideración para tomar una determinación incluyen el tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si hay un periodo de aviso (aura), si la persona se desorienta después de la convulsión, y que duración tiene el periodo de recuperación, si los ataques tienden a ocurrir en momentos determinados o si aparentan suceder por causas precipitadas y que tan confiable es la persona en tomarse la medicación anticonvulsiva prescrita. Ya que estos factores tienden a combinarse en una manera singular en cada persona, es importante no hacerse decisiones generalizadas y basadas en el hecho de que la persona tenga epilepsia.
Es importante examinar que efecto, si alguno, puede tener los ataques de una persona en su habilidad para cuidar a sus hijos. El neurólogo encargada, quien tiene la mayor información sobre el tipo o tipos de convulsiones, el grado de control, y el efecto que los ataques de la persona puedan tener en su habilidad para funcionar y en cuidar a su hijo, proveerían ayuda en su situación. Información detallada sobre los ataques de una persona también es importante porque el tema, donde la persona lastima a un niño durante el ataque es planteado a menudo. Aunque el comportamiento violento o peligroso rara vez ocurre durante un ataque, es importante que el individuo se prepare para hacer frente a este argumento.
Otro tema que a sido planteado es el efecto que tendría sobre un niño el observar la convulsión de un padre. No hay mucha información disponible sobre este tema. Los tribunales solo pueden suponer el daño basado en malentendidos e en un temor infundado de la epilepsia. No existe evidencia científica o psicológica que el presenciar una convulsión sea malo para un niño. Un articulo da cuenta que los niños que se tratan abiertamente sobre la condición de sus padres y que han sido preparados ante la posibilidad de un ataque son capaces de tratar con el evento mejor que los niños a los que esta información a sido ocultada. Este articulo se encuentra en Lectenberg, R. y Akner, L., “Psychologic Adaptation of Children to Epilepsy in a Parent,” 25 Epilepsia 40 (1984). (Adaptación Psicológica de los niños a la Epilepsia en uno de los Padres).
También es importante como un padre con convulsiones activas es capaz de cuidar a un hijo, especialmente si el hijo es pequeño, por ejemplo, individuos con convulsiones activas que deben estar solos con infantes regularmente desarrollan rutinas que no perjudicarían al niño, como cambiar al bebe en el piso, o bañar al niño con una toalla en lugar de colocarlo en una tina llena de agua.
Testimonios expertos en todas están cuestiones son esenciales en una audiencia de custodia, sobre todo cuando se anticipa que información errónea sobre la epilepsia sea presentada. El abogado de el padre con epilepsia también debe preparase para presentar evidencia sobre la epilepsia en si, para asegurar el entendimiento de hechos básicos sobre la condición y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente alentadora para las personas con epilepsia ya que es raro que la enfermedad epiléptica pueda justificar la negación de la custodia. Las personas con epilepsia se sienten menos autosuficientes y no por el hecho de tener epilepsia sino por las actitudes de los demás hacia ellos. Las decisiones sobre la custodia de los hijos de padres epilépticos se deberían basar individualmente en vez de generalizarlo. Hay varios factores a considerar para determinar si el padre epiléptico puede tener la custodia. Hay que mirar que tipo de ataques epilépticos tiene; el nivel del control que existe durante el ataque, mirar si existe un período de aviso (aura), si la persona sufre desorientación después de un ataque, el tiempo que se necesita para un periodo de recuperación, si los ataques tienden a ocurrir en tiempos particulares durante el día, si hay causas que precipiten los ataques, y que tan responsable es la persona cuando se llega el tiempo en tomar sus medicamentos anticonvulsivos. Ya que estos factores tienden a combinarse de diferente manera en cada persona, es importante no formar decisiones generalizadas basadas únicamente en el hecho de que una persona tiene epilepsia.
Es importante examinar el efecto que, si hubiere, será que las convulsiones de una persona con epilepsia afecte la habilidad de cuidar a sus hijos. El neurólogo encargado del cuidado del paciente, el cual tiene más información sobre el tipo de convulsiones, el nivel de control, y el efecto que las convulsiones pueden tener sobre la capacidad de funcionar y cuidar a un niño, provee gran ayuda en este aspecto. La información detallada del paciente con convulsiones es relativamente importante ya que asiduamente surge la cuestión de que durante la convulsión el padre pueda dañar al hijo. Aunque raramente haiga comportamiento violento o peligroso durante la convulsión, sería importante para el individuo prepararse para una situación similar.
Otra cuestión que puede surgir es el efecto que pueden tener los hijos al observar los ataques epilépticos de sus padres. Sobre este tema no existe mucha información. Los tribunales podrían suponer un daño basado en una falta de comprensión y miedo a la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el ser testigo de una convulsión pueda afectar o dañar al hijo. Un artículo demuestra que los niños que tratan abiertamente con la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque pueden tratar con el evento mejor que los niños a los que se les oculta la información. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., “Adaptación Psicológica de los Niños a la Epilepsia en un Padre,” 25 Epilepsia 40 (1984).
Es importante notar que aun el padre con epilepsia activa es capaz de cuidar a un niño, especialmente si el niño está muy joven. Por ejemplo, los individuos con ataques activos cuales tienen que estar a solas con infantes desarrollan rutinas especializadas de cuidado que no arriesgan al niño, como cambiarle los panales en el suelo, o bañar al niño con toallas en vez de dentro de una bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre estos temas son esenciales en una audiencia de custodia, especialmente cuando se anticipa una presentación de información errónea acerca de la epilepsia. El abogado del padre con epilepsia también debe estar preparado para producir suficiente evidencia sobre la epilepsia en sí, para asegurar que el verificador entienda los hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente alentadora para las personas con epilepsia ya que es raro que la enfermedad epiléptica pueda justificar la negación de la custodia. Las personas con epilepsia se sienten menos autosuficientes y no por el hecho de tener epilepsia sino por las actitudes de los demás hacia ellos. Las decisiones sobre la custodia de los hijos de padres epilépticos se deberían basar individualmente en vez de generalizarlo. Hay varios factores a considerar para determinar si el padre epiléptico puede tener la custodia. Hay que mirar que tipo de ataques epilépticos tiene; el nivel del control que existe durante el ataque, mirar si existe un período de aviso (aura), si la persona sufre desorientación después de un ataque, el tiempo que se necesita para un periodo de recuperación, si los ataques tienden a ocurrir en tiempos particulares durante el día, si hay causas que precipiten los ataques, y que tan responsable es la persona cuando se llega el tiempo en tomar sus medicamentos anticonvulsivos. Ya que estos factores tienden a combinarse de diferente manera en cada persona, es importante no formar decisiones generalizadas basadas únicamente en el hecho de que una persona tiene epilepsia.
Es importante examinar el efecto que, si hubiere, será que las convulsiones de una persona con epilepsia afecte la habilidad de cuidar a sus hijos. El neurólogo encargado del cuidado del paciente, el cual tiene más información sobre el tipo de convulsiones, el nivel de control, y el efecto que las convulsiones pueden tener sobre la capacidad de funcionar y cuidar a un niño, provee gran ayuda en este aspecto. La información detallada del paciente con convulsiones es relativamente importante ya que asiduamente surge la cuestión de que durante la convulsión el padre pueda dañar al hijo. Aunque raramente haiga comportamiento violento o peligroso durante la convulsión, sería importante para el individuo prepararse para una situación similar.
Otra cuestión que puede surgir es el efecto que pueden tener los hijos al observar los ataques epilépticos de sus padres. Sobre este tema no existe mucha información. Los tribunales podrían suponer un daño basado en una falta de comprensión y miedo a la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el ser testigo de una convulsión pueda afectar o dañar al hijo. Un artículo demuestra que los niños que tratan abiertamente con la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque pueden tratar con el evento mejor que los niños a los que se les oculta la información. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., “Adaptación Psicológica de los Niños a la Epilepsia en un Padre,” 25 Epilepsia 40 (1984).
Es importante notar que aun el padre con epilepsia activa es capaz de cuidar a un niño, especialmente si el niño está muy joven. Por ejemplo, los individuos con ataques activos cuales tienen que estar a solas con infantes desarrollan rutinas especializadas de cuidado que no arriesgan al niño, como cambiarle los panales en el suelo, o bañar al niño con toallas en vez de dentro de una bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre estos temas son esenciales en una audiencia de custodia, especialmente cuando se anticipa una presentación de información errónea acerca de la epilepsia. El abogado del padre con epilepsia también debe estar preparado para producir suficiente evidencia sobre la epilepsia en sí, para asegurar que el verificador entienda los hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente favorecedora para la gente con epilepsia ya que es muy raro que un padre con epilepsia reciba una orden judicial en la que se le niegue la custodia de sus hijos. Las personas con epilepsia frecuentemente son más discapacitadas por la actitud de otras personas hacia ellos que por la misma enfermedad. Por lo tanto, la decisión de la custodia involucrando a un padre con epilepsia de ser hecha de manera individual. Los factores determinados cuando se toma una decisión incluyen,
•El tipo de epilepsia
•El control del ataque
•La frecuencia de los ataques
•Si se presenta un periodo de aura
•La reacción de la persona después del ataque
•El tiempo de recuperación
•Si hay una repetición en la hora del ataque
•Si algo precipita el ataque
•La adherencia del paciente al medicamento
Los factores antes mencionados tienden a combinarse de una manera única en cada persona, por lo tanto, es importante que no se hagan generalizaciones sobre el comportamiento de una persona solamente porque sufre epilepsia.
Es importante analizar qué efecto, si existe alguno, pueden tener los ataques epilépticos en una persona en su capacidad para estar al cuidado de sus hijos. El neurólogo del paciente es el que tiene mayor información acerca del tipo de convulsiones, el grado de control, y el efecto que los ataques pueden tener en la capacidad del paciente para cuidar a su hijo. Por lo tanto, el neurólogo es el más indicado para ayudar a determinar que tan capaz es el paciente para cuidar a sus hijos. Un informe detallado de las características de las convulsiones del paciente es también de gran importancia ya que frecuentemente se insinúa la posibilidad de que un padre dañe a su hijo durante aun taque. Mientras que el comportamiento violento o peligroso ocurre muy raramente durante un ataque, sería importante para la persona estar preparado para responder a este argumento ante un jurado.
Otro asunto que pude salir a la luz es el efecto que puede tener para un niño ver a su papa durante un ataque. Sin embargo, no hay mucha información disponible en este tema. Las cortes pueden asumir que esto puede provocar un daño basadas en una confusión sobre lo que en verdad es la epilepsia y un miedo infundado a esta enfermedad. De hecho, no hay evidencia científica o psicológica que determine que ser testigo de un ataque es malo para un niño. Se reportó que los niños que saben abiertamente sobre la condición de su papá o mamá y que han sido preparados en cómo reaccionar al momento de un ataque tienen la posibilidad de reaccionar mejor si se presenta un ataque que los niños a quienes se les ha ocultado la enfermedad. Este artículo puede ser encontrado bajo el nombre de “Psychologic Adaptation of Children to Epilepsy in a Parent” 25 Epilepsia 40 (l984), teniendo como autores a Lechtenberg, R. y Akner, L.
También, es importante demostrar la manera en que un padre con ataques epilépticos activos es capaz de cuidar a un niño. Por ejemplo, las personas con ataques activos que tienen que estar solos con niños trataran de hacer comúnmente rutinas que no pongan al niño en riesgo; por ejemplo, cambiar el pañal del bebe en el piso, o bañar al niño con una toallita húmeda en lugar de ponerlo en una tina llena de agua.
El testimonio de expertos en todos estos aspectos es esencial en una audiencia sobre la custodia de los hijos, especialmente cuando se sabe que se puede presentar una idea errónea sobre la epilepsia. El abogado del padre con epilepsia debe estar preparado para producir evidencia sobre la epilepsia para asegurar que la contraparte entienda la información básica sobre la enfermedad y sus manifestaciones.
Esta tendencia es particularmente alentadora para las personas con epilepsia ya que es raro que padres con epilepsia obtengan la denegación de la custodia. Las personas con epilepsia amenudo se encuentran limitadas mucho más por las actitudes de los demás hacia ellos que por su epilepsia. Decisiones acerca de la custodia que implican a padres con epilepsia deben, hacerse de forma individualizada. Los factores a considerar para tomar una determinación incluyen el tipo de convulsión, el grado de control, la frecuencia de las convulsiones, si existe un período de aviso (aura), si la persona está desorientada después de un ataque y el tiempo de recuperación, si las crisis tienden a ocurrir en un momento determinado del día o si no parece que ciertas causas precipitantes, y qué tan confiable es la persona en tomar la medicación prescrita anticonvulsivos. Como estos factores tienden a combinar de una manera única en cada persona es importante que las decisiones generalizada no dependan solamente basando en el hecho de que una persona tiene epilepsia.
Es importante examinar qué efecto, si las hubiese, que efectos tienen las convulsiones de una persona sobre su capacidad para cuidar de los niños. El neurólogo tratante, quien tiene más información sobre el tipo (s) de las convulsiones, el grado de control, y el efecto que las convulsiones de la persona, pueden tener mas informacion sobre la capacidad de funcionar y el cuidado de un niño, sería proporcionar ayuda a este respecto. La información detallada sobre las incautaciones de la persona también es importante, porque la cuestión de que un padre perjudique a un niño en un ataque se plantea a menudo. Mientras que el comportamiento violento o peligroso rara vez ocurre durante un ataque, será importante para el individuo que se prepare para hacer frente a este argumento.
Otra cuestión que puede plantearse es el sentido de que la observación de incautación de un padre pueda tener en el niño. No hay información disponible en gran medida de este tema. Los tribunales pueden suponer un daño basado en el miedo a la incomprensión y carecen en el fundamento de la epilepsia. No hay evidencia científica o psicológica que el testimonio de una convulsión es malo para un niño. Un artículo cuenta de que los niños que hablan abiertamente acerca de la condición de sus padres y que han sido preparados para la posibilidad de un ataque son mas capaces de tratar el evento que los niños a las que esta información se ha ocultado. Este artículo se encuentra en Lechtenberg, R. y Akner, L., "psicológicos de adaptación de los Niños con Epilepsia en un padre," 25 Epilepsia 40 #l984#.
También es importante demostrar cómo un padre con crisis de activo es capaz de cuidar de un hijo, especialmente si el niño es muy pequeño. Por ejemplo, los individuos con crisis de activos que deben estar a solas con niños a menudo desarrollan rutinas especializadas de atención infantil que no ponga al menor en situación de riesgo, tales como cambiar los pañales a un bebé en el suelo, o bañar al niño con una toalla en lugar de colocarlo en un bañera llena de agua.
Testimonios de expertos sobre todos estos temas son esenciales en una audiencia de custodia, sobre todo cuando se prevé que la información errónea acerca de la epilepsia pueda presentarse. El abogado de los padres con epilepsia también deben prepar para presentar pruebas acerca de la epilepsia en sí con el fin de asegurar que el verificador de los hechos entiende hechos básicos sobre la enfermedad y sus manifestaciones.